Querido Gabriel:
Escucharas alguna vez una frase que dice así: "caemos para aprender a levantarnos".
Y esto es algo que siempre deberás tener presente para que tu vida sea de provecho.
No solo hablo de las caídas físicas o las derrotas ante algo que anheles, sino también de de aquellas caídas que sufrirás desde dentro de tu alma; esas son las que con más fuerza debes vencer.
Siempre te lo he repetido mientras ibas creciendo, aun hoy a tus 6 años te lo sigo haciendo recordar y tu muy convencido me respondes "caemos para aprender a levantarnos".
Cuantas más veces te hayas levantado de tus caídas mucho mas fuerte serás en tu espíritu y eso mi amado hijo es lo que deseo para ti, que tengas esa fortaleza para que con ella puedas lograr ayudar a mucha gente durante tu vida.
Esto no significa que no sientas ni que no se te permita entristecer, todo lo contrario. Todas las caidas, derrotas, fracasos, penas y decepciones conllevan al dolor. Pero lo que no debes es dejar vencerte del dolor. El dolor es bueno sentirlo pero no sumergirse en el, no escudarse en el dolor para no avanzar. El dolor es como una luz de advertencia. Pero esa luz de advertencia no nos indica que dejemos de avanzar sino que lo hagamos con una mejor actitud, con mayor precaución y fortaleza.
Quiero siempre mi querido niño que crezcas con mejores actitudes y aptitudes que nosotros y que vayas caminando por el mundo sin miedo a nada pero sabiendo cuidarte y protegerte del peligro.
Te queremos mucho Gabriel y siempre desde donde sea estaré contigo y con tu mamá para cuidarlos, tal vez a mi manera, pero siempre buscando que ustedes estén protegidos.
Te amo mi querido niño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario